Absolutamente todo, deseo concedido

Absolutamente todo (Cartel)Diego García. Madrid, 13/05/2016.

Hace veinte años que Terry Jones ponía su firma en Viento en los sauces, el último de sus largometrajes. Ya en 1996, eran muchos los años que llevaba apartado de la realización quien es una de las cabezas pensantes de Monty Python y responsable de clasicazos como La vida de Brian (1979). El galés vuelve con Absolutamente todo intentando demostrar que todavía está capacitado para arrancar la carcajada de un público al que quizá ya no le sea tan fácil conquistar.

Neil (Simon Pegg) es un profesor cuarentón al que la vida no sonríe. Harto de sus clases e incapaz de encontrar el amor, no sabe que sus próximas decisiones condicionarán el futuro de la humanidad. Y es que un grupo de cinco alienígenas (con las voces de los Monty Python en la versión original) han decidido que destruirán el planeta Tierra si observan que la maldad en él no tiene solución. Para ello, concederán a un ser humano la capacidad de que se cumplan todas las cosas que desee durante unos días. Sobre Neil recae tamaña responsabilidad, y el profesor, acompañado de su vecina Catherine (Kate Beckinsale), su mejor amigo Ray (Sanjeev Bhaskar) y su perro Dennis (al que da voz un recordado Robin Williams que hacía con éste su último trabajo), deberá cumplir sin saberlo la difícil misión de pensar más en el bien de los demás que en el suyo propio.

La película, más allá de alguna ligera enseñanza y de ciertas escenas realmente simpáticas, no da para gran cosa. Los menos de noventa minutos de metraje se consumen entre consecuencias previsibles y situaciones que no acaban de estar a la altura de lo que se le supone a un nombre tan prestigioso como el del grupo cómico británico, por mucha alegría que produzca que ese nombre vuelva a aparecer en la cartelera. Pero es lo que tienen los deseos: a veces se nos conceden y después no son lo que esperábamos.

Absolutamente todo (Fotograma)

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