«Amaluna», una isla de ensueño

150522_amaluna

Lara Padilla. Madrid, 22/09/2015.

Dos años han pasado desde que el Cirque du Soleil visitase la ciudad. Ahora llega a la capital “Amaluna”, una historia donde se exalta la belleza, la fuerza y la presencia femenina en una producción que se representará en el escenario Puerta del Ángel hasta el próximo 21 de julio.

Dirigida por Diane Paulus —ganadora de un Premio Tony en 2013 por su revival de “Pippin”—, este espectáculo sumerge al espectador en una misteriosa isla gobernada por diosas y guiada por los ciclos de la Luna. Su nombre es un juego de palabras que evoca la relación de la Reina Prompera y su hija Miranda, quien dará el paso de niña a mujer a través  de un ritual en honor a la feminidad, la renovación y el renacimiento que se hereda de una generación a otra.

Aunque en muchos de sus espectáculos la historia queda solapada por el propio montaje, “Amaluna” narra un cuento sencillo y sin artificios en el que un joven ávido de amor naufraga junto a sus compañeros en la isla tras una tormenta provocada por la propia Prospera. Allí, entre leyendas, bosques de bambú y la iridiscencia del pavo real, se enamorará de la joven y traviesa Miranda en una atmósfera onírica creada por Scott Pask.

A través de los números, se representan también los diferentes elementos —agua, tierra, aire y fuego— en una puesta en escena marcada por la fuerza visual creada gracias a los diseños de Mérédith Caron en consonancia con una banda sonora contemporánea. Elementos con aires mediterráneos que recrean un paraíso de ensueño en el que convergen oriente y occidente, lo antiguo y lo moderno se solapan en armonía y se entremezclan culturas y eras. Aspectos que ponen de manifiesto las palabras de Fernand Rainville, director artístico, que aseguraba que “Amaluna es un homenaje al trabajo y la voz de las mujeres“. Tanto es así que por primera vez el grupo de músicos está formado exclusivamente por mujeres, así como un setenta por ciento del elenco.

Sin embargo, el equilibrio reside en la dicotomía presentada entre feminidad y la belleza de la fuerza del elenco masculino. Frente a la magnificencia de los números aéreos perpetrados por diosas y valkirias, se presenta la fuerza de los acróbatas que tratan de escapar de su prisión y el intento de Romeo de llegar hasta Miranda en una impresionante exhibición de pole. Todo ello, siempre aderezado con el sabor simplón, histriónico y sinvergonzón de los clowns.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here