Derain / Balthus / Giacometti en la Fundación Mapfre

André Derain “Isabel Lambert”, 1935-1939, Foto: North Carolina Museum of Art, Raleigh

Madrid. Una amistad entre tres artistas es el tema de la nueva exposición de la Fundación Mapfre. Los jóvenes Balthus y Giacometti conocieron a Derain en la década de los treinta en París. No solo fueron amigos, también compartieron modelos, contactos y, sobre todo, una visión común del arte.

Derain gozaba ya de gran popularidad, habiendo sido uno de los protagonistas más prominentes de la primera vanguardia del siglo XX: el fauvismo.

Sin embargo, en los años treinta su visión de la pintura había cambiado radicalmente, acercándose a la tradición y dejándose fascinar por el arte primitivo. Son estos elementos que compartía con Balthus y Giacometti, dos artistas de una generación más joven que la suya.

La primera sección de la muestra, titulada “La mirada cultural”, subraya las similaridades y las influencias recíprocas entre los tres.

El recorrido prosigue con dos apartados que hacen referencia a tópicos de la tradición de la historia del arte: “Vidas silenciosas” reúne bodegones y paisajes, “El modelo” retratos y desnudos.

El “Entreacto” agrupa los testimonios de la relación que los artistas entretuvieron con el mundo del teatro, mientras que “El sueño, visiones de lo desconocido” presenta las obras más oníricas de Giacometti, junto a los sensuales retratos de mujer dormida de Derain y Balthus.

En la última sección, “La garra sombría”, puede verse una emblemática escultura de forma alargada e inestable de Giacometti, “El hombre que tambalea” (1950). Dicha sección narra la reinterpretación de la realidad hecha por los tres artistas después de la tragedia de la Segunda Guerra Mundial.

La inauguración de la muestra ha ocurrido solo unos meses después que una singular petición haya sido dirigida al Metropolitan Museum de Nueva York para retirar una obra de Balthus que retrata a una joven en posición sugerente (la modelo era menor de edad).

La institución neoyorquina rechazó la petición; de la misma manera, tampoco la exposición madrileña censura obras con un sujeto similar, y con buenas razones. La historia del arte moderno, así como la historia del arte tout court, es también una historia de preeminencia de la mirada masculina sobre la femenina. No tiene sentido borrar el pasado, al contrario, será necesario confrontarse con él. Al fin y al cabo, se puede admirar una tela de Balthus e interesarse a su mensaje metafísico sin estar necesariamente de acuerdo con la relación de poder entre hombre y mujer que fue a la base de la realización del cuadro.

La muestra puede ser visitada en la sala Recoletos de Madrid hasta el 6 de mayo de 2018.

 

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