‘Desayuna conmigo’, un retrato imprevisible del amor en su sentido más amplio

Siete años después de Sé de un lugar, el polifacético autor y director Iván Morales vuelve a hablar de las relaciones personales en Desayuna conmigo, un retrato intenso e imprevisible de la vida en pareja y el amor en su sentido más amplio. En esta ocasión su incisiva mirada a lo cotidiano pone el foco en aquello que nos une, en cómo, una vez superadas las viejas convicciones, ya entrada la madurez, se puede volver a creer, se puede volver a amar.

A veces nuestra única ambición sea solo esa, la de desayunar juntos, más allá de cualquier proyección o expectativa grandilocuente. ¿Qué estamos dispuestos a hacer y a sacrificar para no dejar de desayunar juntos?

Los personajes de Desayuna conmigo – un fisioterapeuta, una cineasta paralizada de cintura para bajo, un músico y una escultora – son espejos más o menos cóncavos de nosotros mismos. Transitan ese espacio doloroso entre la felicidad que tienen a su alcance y la felicidad deseada. Quieren aprender a amar derrocando viejos patrones de amor tradicionales que influyen en sus vidas, ideas preconcebidas que todos tenemos sobre el amor, inculcadas por nuestra cultura y por la música pop, cuyas canciones nos han enseñado a amar y que no acaba de encajar con la vida real. Mentiras que nos contamos a veces para que la vida duela menos.

Desayuna Conmigo se representa en el Teatro de La Abadía de martes a sábado hasta el 26 de enero.