Descendiendo a las entrañas del «Deseo»

 

Madrid, 19/02/2013.

Tras “De ratones y hombres”, Miguel del Arco vuelve a dirigir una gran historia sobre las tablas con gran acierto, conformando un nombre propio y dotando a la escena nacional de propuestas merecedoras de reconocimiento que sólo un autor como del Arco pueden trasladar a un gran teatro.

Ana (Emma Suárez) asemeja llevar una vida reconciliada y cordial. Casada con Manu (Gonzalo de Castro) desde hace dos décadas, conforma con su marido una pareja perfecta y cauta a la vista de todos.

El destino pone en su camino a Paula (Belén López), una compañera de gimnasio de cuya locura y filosofía “laissez-faire” queda prendada. El cuarteto lo culmina Teo (Luis Merlo), amigo del matrimonio y recién salido de una tortuosa separación.

Un fin de semana pondrá en común las historias individuales de estos cuatro personajes en una casa de campo donde experimentarán los límites de la condición humana. Dos días en los que se desarrollan unos acontecimientos de tal intensidad que hace difícil distinguir entre realidad y ficción.

El texto, que prevé una acción vertiginosa en aumento, aborda lo irracional desde un punto de vista tan psicológico que es inevitable retrotraerse a Sigmund Freud y sus teorías sobre el ello, el yo y el super yo.

La volatilidad de los sentimientos retratan a un ser humano frágil, preso de sus anhelos y emociones, algo que se describe visualmente en la escena a través de unos colores intensos que cautivan al espectador y lo arrastran a la deriva emocional, a los matices de una comedia psicológica que se tiñe de tragedia.

Este alud de misterio no es siempre entendido del todo por la grada, que suelta carcajadas en momentos de tensión cortante a pesar de la lograda interpretación de los cuatro protagonistas.

La escenografía de Eduardo Moreno se compone de dos módulos móviles que hacen del ritmo y las transiciones un trámite más que apenas es percibido.

 

 

Se trata, en definitiva, de una pieza por desmenuzar para ser disfrutada al completo. De las que invitan a indagar una vez abandonada la sala, como ya apercibía el propio del Arco en la presentación del espectáculo.

«Deseo» se representa en el Teatro Cofidis hasta el próximo 31 de marzo.