«Desclasificados», periodismo, poder y ética

Vicente Rodrigo. Madrid, 05/09/2013.

La declaración de intenciones que hace la nueva apuesta del Teatro Bellas Artes es que no se trata de una obra sobre las relaciones entre la administración pública y los medios de comunicación. Puede que la obra no quisiera parecer demasiado seria o evitar que el público asistente se echara para atrás a la hora de pagar la entrada pensando en el aberrante panorama mediático y político patrio dominante, pero lo cierto es que esta pieza de Pere Riera rebosa de un fascinante tándem entre ambos mundos.

El presidente del Gobierno se encuentra acorralado ante los rumores de un turbio suceso de su vida personal que amenaza con acabar con su carrera política. Los comentarios apuntan a que existen fotos comprometedoras y que éstas circulan por las redacciones de los medios de comunicación. En uno de los momentos más complicados de su carrera, decide enfrentarse a la entrevista de la periodista de moda, una intachable profesional defensora de la verdad y del derecho a la información.

En una tensa y larga espera, la periodista es acompañada por el jefe de prensa del presidente, cuya astucia y psicología le convierten en el controlador absoluto de la situación. Este asesor político, interpretado por Jordi Rebellón, conduce maquiavélicamente a la periodista para anular su reacción ante lo que supondrá una confesión “off-the-record” que no se sabe si después se revelará a cámara.

La amplia trayectoria de los tres únicos personajes de esta pieza hace de la misma un digno título de la cartelera teatral madrileña y la convierte en una de las ofertas más atractivas que se ofertan en este momento en la capital.

Destaca el indiscutible papel protagonista de Alicia Borrachero, que parece haber inspirado su personaje en la mismísima Ana Pastor. Joaquin Climent, por su parte, resulta pausado, interpretando serenamente a un político sin escrúpulos. El instante culminante, sin duda alguna, el momento de la entrevista.

La obra encapsula a la cúpula del poder en el terreno tenebroso y poco transparente que estamos acostumbrados a ver en los thrillers políticos y que cada vez más nos encontramos en los titulares de la prensa diaria. Frente al inequívoco juicio contra el sistema político, la crítica al sector del periodismo es más gris y de claro-oscuros.

“Desclasificados” se representa en el Teatro Bellas Artes hasta el próximo 27 de octubre.