El corredor del laberinto: Las pruebas, nada es lo que parece

298623Cynthia Bagué. Madrid, 18/09/2015.

Los amantes de los taquillazos están de suerte, continúa una de las sagas más prolíficas de los últimos años. El Corredor del Laberinto llega con una segunda parte a nuestras pantallas, y con ella, vuelven los problemas de todos sus protagonistas, los cuales creían por fin estar a salvo de la misteriosa corporación Wicked. Tras descubrir que su laberinto con fines de una aparente selección natural no era el único, tendrán que seguir luchando contra las adversidades, los elementos (y hasta los zombies) en busca de la auténtica verdad de todo lo que está pasando en sus vidas. Preguntas, muchas preguntas, valentía y un toque de amor adolescente conforman esta nueva entrega que mantendrá entretenidos –esa es la palabra- tanto a jóvenes como mayores. Aidan Gillen no abandona su personaje de villano en Juego de Tronos y lo traslada esta vez a la gran pantalla, convirtiéndose en el esbirro de la doctora Ava Paige en la búsqueda por una cura –nada humanitaria- para el virus que asola a la humanidad.

Gillen no es el único actor proveniente de la factoría de Poniente, otros 2 compañeros más de Juego de Tronos comparten pantalla con él: Nathalie Emmanuel (Missandei en la serie) y Thomas Brodie-Sangster (Jojen Reed). Parece ser una buena época para los actores de la serie, ya que la semana pasada se estrenó Una segunda oportunidad, un drama danés protagonizado por Nicolaj Coster-Waldau, el inolvidable Jamie Lannister.

En cuanto a lo que respecta a la trama: más acción trepidante, más misterio y un ritmo frenético que no decepciona al espectador, aunque quizás las dos horas de duración de la película podrían haber sido perfectamente reducidas a una y media pudiendo contar exactamente lo mismo. Thomas, el protagonista al que ya conocimos en la primera entrega de este blockbuster, sigue decidido a buscar respuesta a todas sus preguntas, siempre perfectamente respaldado por su grupo de amigos y supervivientes del laberinto y alguna nueva incorporación. Quizás nuestro héroe peca de actitud demasiado previsible y errática, pues en momentos llega a resultar tedioso su compromiso con esa supuesta verdad, por mucho que todo a su alrededor esté saliendo de la peor manera posible.

Wes Ball vuelve a ponerse a los mandos de esta producción mastodóntica llena de paisajes post-apocalipticos, ensaladas de tiros y  muchas, muchas carreras a pie. Sorprende la similitud con otras historias del mismo género y que también están arrasando, como es el caso del videojuego Last of Us, con detalles que parecen inspirados en él y que sus seguidores reconocerán a la primera. ¿Quién se ha inspirado en quién? Lo que no podemos negar es que las comparaciones son odiosas, y en este caso necesarias, ya que ciertos escenarios y situaciones con los infectados del virus parecen directamente sacadas del storyboard del superventas para Playstation.

Aún así, esta película bien merece un visionado que, en el mejor de los casos, nos hará querer acudir a los libros para conocer qué pasará después.