“Hereditary”, un legado siniestro

Madrid

La familia Graham tendrá que afrontar la muerte de dos familiares en un tiempo muy corto. E indagar en el pasado les lleva a descubrir secretos que deberían permanecer ocultos y a cruzar límites que quizás nunca hubiesen pensado atravesar.

La Familia Graham, de izquierda a derecha: Charlie (Milly Shapiro), Annie (Toni Collette), Steve (Gabriel Byrne) y Peter (Alex Wolff)

Ari Aster entra en el panorama cinematográfico con “Hereditary”, un largometraje que escribe y dirige, al igual que hizo con sus anteriores trabajos.

En cuanto al apartado técnico, la película sigue los pasos de toda receta de suspense y terror: una ambientación oscura y opresora, pausando las acciones para preparar esos cambios bruscos, planos cortos que solo se agrandan en momentos muy concretos, personajes extraños (muy bien interpretados) y una trama que se complica por momentos. Quizás lo más llamativo es la utilización de la música, no actúa como catalizador para que las personas salten en sus asientos, acompaña a la historia.

Pero hasta ahí llegan los aspectos positivos. Al final encontramos una película a la que le sobrarían unos cuantos minutos, con una conclusión sacada de la manga del director/guionista, que no termina de encajar con las acciones mostradas anteriormente. Tampoco ha sido acertada la publicidad previa, comparándola con “El Exorcista” de William Friedkin nada menos, o recurriendo al morbo de gente saliendo de su visionado. No parece muy beneficioso poner las expectativas tan altas. Sí, es una película de terror, o más bien de suspense sobrenatural, dentro de un drama familiar; y a partir de ese hecho, cada cual la venderá predominando la parte que más le interese.

“Hereditary” es una producción de muy buena calidad técnica. Y como en muchas de las películas del género, dividirá al público: a unos les resultará llamativa, para otros creará controversia y a ojos más expertos puede que no terminen de acoplarse las piezas del puzle.