“Incondicionales” o qué estarías dispuesto a hacer por un amigo

Por Patrizia Bernardi. Incondicionales no es una obra al uso, empezando por su estructura y acabando por la mezcla de géneros. Este trabajo a cuatro manos entre Bernardo Rivera y Tomás Naranjo se realizó escribiendo cada uno de los autores diferentes escenas “luego las poníamos en conjunto, dábamos nuestros puntos de vista y llegábamos a un acuerdo hasta que viéramos que la obra fuera una cohesión de los dos, que tuviera tanto cosas suyas como mías y que fuera una obra completa. De hecho la gente no se entera de qué parte ha sido escrita por cada uno”, nos cuenta Bernardo Rivera. Eso en cuanto al proceso de escritura.

La elección del tema estuvo clara para ambos: la amistad incondicional. “Yo tenía claro que quería que hubiera una chica y un chico pero con un tercer personaje, porque si no se iba a convertir en una relación de pareja y esa no era la idea. La idea era que sí, en ese trío de amigos podría haber una relación de amor entre dos de ellos, pero que se hablara de la amistad y que el tercer personaje no supusiera un trío; queríamos centrarnos en la amistad”, nos insiste el coautor y cointérprete, junto a Candela Solé.

Lo que propone de innovador Incondicionales es una estructura en flash-backs con el nexo de unión de una carta que cuenta esa amistad y que hace “que la obra vaya yendo y viniendo en diferentes etapas porque queríamos hablar de la amistad, pero no puntual, sino a lo largo de unos años”. Otra originalidad que plantea esta obra es que entre dos personajes interpretan a tres, sin cambiarse de vestuario ni disfrazarse. ¿Cómo lo consiguen?: compartiendo unas gafas, quien las tiene puestas en ese momento está interpretando el personaje de Sergio, el tercer amigo. “La dificultad es que un personaje masculino fuera interpretado por un chico y una chica”, nos recalca Rivera.

Aunque el tema principal de Incondicionales es la amistad, tangencialmente -o no tanto- se trata el tema de la corrupción política. “La corrupción política es algo muy actual y que sigue saliendo y queríamos meter algo de crítica social. Los personajes van evolucionando por momentos álgidos o menos hasta llegar a un momento de amistad incondicional en donde se ve qué estarías dispuesto a  hacer por un amigo, en este caso el personaje de Sergio Villanueva, un político que se encuentra en medio de un caso de corrupción. Se pone en juego hasta qué punto la amistad es incondicional, hasta cuándo podemos confiar plenamente en un amigo”.

La estructura, la interpretación múltiple (incluso de personajes de otro sexo) y los diferentes acentos de los personjes (que las excelentes interpretaciones de ambos actores en escena resuelven con nota)  suponen dificultades para abordar la obra por parte de sus intérpretes, aunque los actores lo han conseguido a través de la dirección de Paco Rodríguez, y el espectador se muestra cómodo en su visionado, quizás porque lo tratado “nos afecta a todos y forma parte de nuestra vida. Son cosas de la vida misma y la gente se siente reflejada”.

El espectador no deja de sentirse sorprendido, ya que se pasa de una primera escena dramática donde nos encontramos en medio de un funeral a la comedia más pura. “Jugamos con los contrastes, al fin y al cabo la vida es eso: entre la vida y la ficción hay una línea muy fina que las separa y la vida está llena de contrastes, de momentos de felicidad y de momentos más tristes”, finaliza el artista. Sin duda, uno de los espectáculos teatrales de la cartelera madrileña que merece rescatar y en el que todos nos sentiremos identificados en algún momento de la obra.

Incondicionales se representa en el Teatro Lara los domingos a las 18:15 hasta el 30 de junio y a las 19:15 del 07 de julio hasta el 28.