Irrational Man, inesperado sentido de la vida

650_1200Cynthia Bagué. Madrid, 25/09/2015.

Hoy llega a nuestras pantallas lo nuevo de Woody AllenIrrational Man. Fiel a su cita anual, el cineasta vuelve a deleitarnos con su saber hacer mientras tira de los hilos de dos de sus marionetas fetiches en esta última etapa: Joaquin Phoenix y la siempre pizpireta Emma Stone.

La historia nos habla de un profesor y su joven alumna, y de los lazos que se crean entre ellos… o quizás esa es la parte comercial y la que han intentado meter con calzador en todos los tráilers para televisión, una estratagema que sin duda atraerá al público a las salas de cine y que ya han sufrido otros directores, como cuando la magnífica El Bosque de M.Night Shyamalan fue vendida ante el espectador de a pie como una burda película de terror. Sin embargo Irrational Man es mucho más que el morboso cliché del affair entre profesor y alumna, y nos propone un viaje a lo más profundo de las ansias del ser humano por encontrar un sentido a la propia existencia. Con un leitmotiv tan extravagante como el de asesinar a una mala persona de la que ha oído hablar en una conversación ajena, Abe Lucas (J.Phoenix) recupera el interés por la vida al darse cuenta de que en realidad, planear el crimen perfecto es el trabajo creativo definitivo y el aliciente que su mente necesitaba para salir del letargo en el que se halla tras una mala racha personal.

Junto al él, dos mujeres opuestas (Emma Stone y Parker Posey) que sirven a la vez de apoyo y contrapunto a la personalidad abatida y fatalista del filósofo interpretado por Phoenix. Porque un crimen siempre llama a otro crimen y porque a la gente le gusta mucho hablar de cualquier cosa: esas son dos de las premisas que complementan una historia que avanza lenta pero a paso firme ante la retina de un espectador que poco puede imaginar lo que se avecina. Puede que esta obra recién salida del horno de la factoría Allen recuerde a muchos fans a otros títulos como Match Point o Cassandra’s Dream, y por eso algunas voces de la crítica ya auguran este film como seña del regreso del mejor Woody. Y es que sin duda, hablar de cualquier película de este cineasta es hablar de él.

Irrational Man entretiene, divierte y hace reflexionar a partes iguales, y aunque quizás no llega a culminar de manera apabullante, nos ofrece un cierre sin fisuras cargado de moraleja y que dejará a los espectadores más ávidos con una sonrisilla en sus caras.

Irrational-Man