“Kursk”, el hundimiento de una nación

En el año 2000 el submarino ruso K-141 “Kursk” se internó en las aguas del Mar de Barents para realizar unas maniobras de prueba. Tras poco tiempo en alta mar, algo salió mal y el incidente dejó la nave hundida con 118 tripulantes atrapados. Dieciocho años después, el director danés Thomas Vinterberg (La caza) rescata este suceso que los altos cargos rusos intentaron ocultar para mantener su poder y soberanía frente al resto del mundo.

En esta ocasión la producción alza bandera francesa ya que, aun hoy en día, el gobierno ruso evita declarar sobre el trágico accidente. Es por eso que se descartó el idioma nativo y la cinta ha sido rodada en inglés; contando con un reparto internacional encabezado por: Matthias Schoenaerts como uno de los marineros atrapados, Léa Seydoux, quien interpreta a la mujer de nuestro protagonista y Colin Firth, encarnando a uno de los altos mandos de la armada naval inglesa. A las potentes interpretaciones de principales y secundarios, acompañan unos diálogos, en ocasiones mordaces, y unas imágenes (rodadas muchas en plano secuencia) que transmiten al espectador la complejidad de la situación tanto dentro de las gélidas aguas rusas, como también fuera de ellas.

 

“Kursk” es una cinta de esas que pretende “molestar” trayendo al presente unos hechos de los que nadie se ha hecho cargo y “protestar” por la negligencia cometida en una situación que podría haberse evitado. Solo si aquellos que están en el poder hubiesen pensado más con el corazón que con la fría cabeza.