«La Danza de la realidad», esperpento biográfico

 

Juan Rubio de Olazabal. Madrid, 26/09/2014.

Independientemente de la consideración que cada uno pueda tener de la figura deAlejandro Jodorowsky, el regreso a las pantallas del poeta-director-filósofo-psicoterapeuta-marionetista y sanador pscicomágico después de 26 años es todo un acontecimiento. Genio visionario para unos, charlatán embaucador para otros, lo justo es detenerse en su nueva propuesta y juzgarla sin tener en cuenta los antedecentes.

Sin embargo, «La danza de la realidad» no deja lugar a muchas dudas, pues desde sus primeras imágenes inclina la balanza del lado de la segunda corriente de opinión. En éstas vemos al propio Jodorowsky dando un discurso de pretensiones filosóficas acerca del dinero bajo una lluvia de monedas doradas. Y digo “pretensiones” porque la película nunca pasa de ahí.

Aparte de su fastidiosa tendencia a aparecer cada dos por tres hablando a cámara y abrazándose a su «yo» infantil, como si quisiera aplicar una terapia al espectador y a la vez explicar su propia película y toda su filosofía –algo así como la auto-redención a través del poder de la mente y la memoria-, Jodorowsky confunde la verdadera profundidad con lo recargado y engolado. El resultado final es una cinta tan densa como vacía, una combinación al alcance de muy pocos.

Podríamos ahondar en otros defectos de  «La danza de la realidad», como su mediocre factura técnica o la redundante fascinación de Jodorowsky por lo esperpéntico y vulgar, pero no hace falta ir más allá para ver que, si alguna la vez lo hubo, ya no queda rastro del genio.

Valoración (sobre 5): 1

 

Ficha Técnica:

Dirección/guión: Alejandro Jodorowsky.
Género: Drama.
Intérpretes: Brontis Jodorowsky, Pamela Flores, Jeremías Herskovits.
Año: 2013.
País: Francia.
Duración: 130 minutos.
Distribuidora: Karma Films.