«La fiesta del Chivo» en el Teatro Infanta Isabel

Es difícil que una obra de teatro no sea redonda cuando hay un gran texto, una buena dirección y un talento actoral inmejorable. Y esto es precisamente lo que ocurre con la obra «La fiesta del Chivo» en el Teatro Infanta Isabel que a pesar de la complejidad del texto y la dificultad de adaptarlo sobre un escenario, consigue un magnífico resultado.

Basada en la obra maestra de Mario Vargas Llosa, premio Nobel de literatura, cuenta la historia de los últimos días del dictador Trujillo en República Dominicana y lo hace a través de Ucrania Cabral, una exitosa abogada que abandonó el país siendo una niña de manera misteriosa. Treinta años después regresa a su país para visitar a su padre moribundo, Agustín Cabral, un antiguo cargo del régimen que cayó en desgracia. Es en este viaje cuando la protagonista desvelará el secreto que ha guardado toda su vida sobre la razón de su huida del país. Una obra de la literatura fantásticamente escrita cuya complejidad en el texto hacen muy complicada poder sintetizarla en un espectáculos de menos de dos horas. A pesar de las dificultados esta producción consigue llevar a buen puerto esta historia con pocos elementos pero sin duda, con mucho talento.

Dirigida por Carlos Saura, al que estamos acostumbrados a ver trabajar en el cine pero en esta ocasión se atreve con esta compleja historia basada en hechos reales y adaptada por Natalio Grueso. Además de dirigir, Saura también es el encargado de la escenografía y el vestuario, ambos elementos sencillos pero efectivos. La escenografía es muy escasa, apenas un par de sillas y un espejo pero gracias a la pantalla en el fondo se consigue proyectar diversos espacios o incluso fotografías reales de la historia del dictador o vídeos que ayudan a recrear ambientes y meter al espectador mucho más en la historia.

Una mención especial requiere el impecable trabajo de los actores que llevan el mayor peso de esta obra. El protagonista, Juan Echanove que hace totalmente creíble su trabajo como el dictador Trujillo, un personaje complejo y lleno de sombras. La otra protagonista es sin duda, Lucía Quintana representando a Ucrania, la única mujer de la obra y que consigue ir de menos a más hasta terminar en una escena complicada, durísima y muy bien interpretada. El resto de compañeros de reparto Eugenio Villota (Abbes), Eduardo Velasco (Manuel Alfonso), Gabriel Garbisu (Cabral) y David Pinilla (Balaguer).

«La fiesta del Chivo» cuenta una historia basada en hechos reales muy dura, compleja pero también fascinante donde puede verse hasta dónde es capaz de llegar una persona con tanto poder. Una obra que habla sobre la maldad humana, la corrupción del poder y las dictaduras pero también sobre la dignidad y el valor como los únicos antídotos contra la barbarie.

«La fiesta del Chivo» se representa en el Teatro Infanta Isabel hasta el 28 de febrero.

Producido por:
José Velasco