«La función que sale mal» no podía salir mejor

Si la risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano, como sentenció Víctor Hugo, se presentan meses cálidos en el Teatro Rialto de Madrid. Son muchos los actores que coinciden en que hacer reír es una de las artes más complicadas de su profesión por lo que lograrlo, de manera prácticamente ininterrumpida durante casi dos horas, es más que de sobra la mejor carta de presentación para un espectáculo que se presume será uno de los éxitos de la temporada teatral de la capital.

El primer día que se estrenó La función que sale mal, en 2012 en Londres, solo veinte espectadores acudieron a verla, de los cuales, tan solo cuatro pagaron la entrada. En 2019 más de 8 millones de personas disfrutaron de esta obra escrita por Henry Lewis, Jonathan Sayer y Henry Shields, presente en la cartelera de 33 países.

Ganadora del Premio Olivier a mejor comedia, La función que sale mal es el intento de una compañía de teatro amateur con pocas aptitudes y menos recursos de representar El asesinato en la mansión Haversham, un misterio al estilo Agatha Christie donde nada es lo que parece y todos los personajes son presuntos culpables. ¿El resultado? Momentos de risa cada 10 segundos, según ha afirmado Sean Turner, director de la versión española, y que precisamente es el tiempo que transcurre desde que uno de los actores no recuerda el texto, saltan chispas de un interruptor, o a algún miembro de la producción no ha colocado parte del atrezzo en el lugar en el que se presuponía debía estar.

Improvisación estudiada, percances inesperados aunque programados, errores controlados y altas dosis de originalidad e inteligencia que hacen que La función que sale mal esté saliendo realmente bien. Una obra que acerca al esfuerzo que supone estar cada día sobre las tablas, en el que cada detalle cuenta, y donde el resultado, aunque en este caso se traduzca en dos horas, conlleva largas jornadas de mucho trabajo, sustentadas en altas dosis de ilusión y sueños por cumplir.

La función que sale mal se representa los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 17:00 y 21:00 horas, y domingos a las 18:00 horas, en el Teatro Rialto, calle Gran Vía 54, en Madrid.