“Loving Pablo”, enamorarse de la muerte

Ya tenemos en las carteleras de nuestro país Loving Pablo, la película que ha llevado a Javier Bardem y a Penélope Cruz a la reciente gala de los Premios Goya en las categorías de mejores interpretaciones protagonistas masculina y femenina. La cinta, dirigida por Fernando León de Aranoa (Barrio, Princesas, Un día perfecto…), está basada en Amando a Pablo, odiando a Escobar, el libro autobiográfico que hace más de una década publicaba Virginia Vallejo.

Colombia, primera mitad de los 80. Virginia (una correcta e intensísima Penélope Cruz) es una periodista de gran prestigio en su país que se dirige a Medellín para entrevistar al llamado “Robin Hood de los pobres”, un tal Pablo Escobar (Javier Bardem demostrando una vez más que brilla igual como protagonista que como secundario), conocido por haber ayudado económicamente a las zonas más desfavorecidas de la ciudad. Allí, ajena a las grandes dudas que deja la procedencia de ese dinero del que tranquilamente se deshace Escobar, queda prendada tanto por su arrolladora personalidad como por el poder que desprende en cada aparición.

Pablo está casado y la relación entre ambos genera la controversia de todo el país. Sin embargo, éste será sólo el principio de los problemas para Virginia, que verá cómo su amor por Escobar acaba metiéndola de lleno en un mundo de influencias, ilegalidad, sospechas y muerte que acaba arrasando con toda su vida anterior, obligándole a preguntarse hasta dónde será capaz de seguirle sin soltar su mano.

No hay duda de que Pablo Escobar está de moda. La serie Narcos (estrenada hace tres años) arrasa en cada temporada que entrega, y no es difícil encontrar en los medios noticias que amplían la información sobre su vida o entrevistas con sus familiares o sus personas más cercanas. El problema llega cuando se tiende a contar lo mismo pero cambiando de matices. La falta de originalidad será, por tanto, el gran obstáculo al que se va a enfrentar Loving Pablo, que será inevitablemente comparada con la serie que produce Netflix.

Para combatir este riesgo, cuenta con el enfoque como mayor elemento diferencial. La historia está contada por una de las dos mujeres que más le amaron, Virginia, y presta también especial atención a lo que vive la tercera en discordia, su esposa. La intención es, por tanto, conocer al hombre a través de sus mujeres, y en el espectador quedará ya la última palabra sobre si la película de León de Aranoa merece la pena en sí misma o es sólo un complemento más para una historia tan manida que está dejando ya de admitir innovaciones.

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