Maldita Nerea vuelve a crear magia con Un planeta llamado nosotros

No es solo música. Maldita Nerea es mucho más. Es una manera de ver la vida que no oculta la realidad, pero siempre la canta desde su vertiente más positiva. Por eso sus ausencias se hacen tan largas. Porque la banda liderada por Jorge Ruiz es una ovación a la ilusión y a la esperanza, una defensa de la vulnerabilidad, y un espacio de inclusión en el que todo el mundo tiene cabida. En definitiva, ‘Un planeta llamado nosotros’.

Su octavo álbum vio la luz el pasado 31 de enero ubicándose directamente en el primer puesto de la lista de ventas en España, lo que pone de manifiesto la necesidad que se tiene del grupo. El pasado 14 de febrero el WiZink Center de Madrid fue testigo de ello. Una primera parada de una gira que les llevará por ciudades como París, Londres y Dublín, para cruzar en marzo a México y regresar en abril para subirse a los escenarios, de momento, de Badajoz, Barcelona, Murcia, Córdoba y Gerona, sin olvidar la fecha que el propio Jorge anunció el viernes, y que les tendrá de nuevo actuando en la capital, el próximo 7 de junio.

Producido por Paco Salazar, ‘Un planeta llamado nosotros’ es uno de los trabajos más reflexivos de la banda, que vuelve a incidir y a enfatizar en el potencial humano, con temas como Extraordinario, que refleja la experiencia que el propio Jorge vivió con personas con discapacidad en la Transpirenaica, una de las pruebas más duras del mundo de mountain bike.

Once temas, de los que ocho son totalmente inéditos y uno es una versión de una canción anterior, en lo que para el vocalista del grupo supone la madurez de Maldita Nerea.

Para el murciano crear música es un proceso que tiene mucho que ver con la magia porque ayuda a construir realidades que pueden mover el mundo. Como él mismo dice y reafirmó ante las miles de tortugas que se reunieron en el WiZink Center de Madrid, “la gratitud es el camino”, y su ‘ejército’ no puede estar más agradecido de volver a reunirse con Maldita Nerea y que sus canciones continúen llenando de luces las sombras que en ocasiones presenta la vida.