“Maldito”, de Vito Montolio, en La Fresh Gallery

“Maldito”, de Vito Montolio, en La Fresh Gallery

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15127560_1378771698802628_315884774_o-640x360Luca Lembo. Madrid, 21/11/2016.

En septiembre de 1985, el rotativo británico The Sun publicó una siniestra noticia acerca de una pareja inglesa que había sido afectada por un terrible incendio en su casa, circunstancia en la cual lo único que sobrevivió fue un cuadro que representaba a un niño que lloraba. Era la reproducción de una serie de obras de Bruno Amadio (conocido también con el seudónimo de Giovanni Bragolin), llamada Niños llorones, que se hizo muy popular en las familias de la clase trabajadora europea y americana durante las décadas de los 70 y 80.

El tabloide siguió investigando sobre el asunto, recopilando los testimonios de otras familias que decían haber perdido sus casa por culpa de esos cuadros: pues tras un incendio, siempre quedaban intactos. La noticia de una presunta maldición se hizo viral y tanto el The Sun como otros medios la alimentaron, induciendo a la gente a deshacerse de dichas reproducciones.

Hoy en día, de los “cuadros malditos” quedan muy pocos ejemplares, pero sabemos que su capacidad de resistir a incendios (debidos, sobre todo, a cortocircuitos, muy frecuentes en aquel contexto) deriva del material ignífugo con el cual estaban barnizados.  

De esta premisa parte el trabajo del joven artista Vito Montolio, cuya nueva muestra individual se ha estrenado el pasado 16 de noviembre en la galería La Fresh Gallery de Madrid. Montolio rinde homenaje a lo que define como el primer ejemplo de “producto de consumo maldito”, siendo Maldito el título de la exposición.

Se trata de una reflexión sobre arte, sociedad y antropología: el caso de Bruno Amadio es paradigmático del fenómeno de la democratización del arte, gracias a las técnicas industriales de reproducción. Sin embargo, las obras  vuelven a convertirse involuntariamente en piezas raras, a causa de creencias populares del todo irracionales, capaces de difundirse incluso en una sociedad moderna y avanzada: lo mismo pasa al día de hoy con las mistificaciones y falsas noticias  que inundan las redes sociales.

Montolio exorciza la leyenda negra que cubre estas imágenes, las reinterpreta en una serie de pinturas en acrílico e ilustraciones, que juegan con la duplicidad formal y de significado: pasado y presente, visión personal y folclore popular. El resultado se traduce en una nueva gramática para un pop art actualizado al año 2016, incorporándose referencias a Obama y Kim Jong-un, los cheeseburger o Hello Kitty entre otras.

Una mención a parte merece la serie de bustos de cerámica esmaltada, de tamaño pequeño y de excelente factura, que una vez más juegan con el concepto de dualidad y que concluyen el recorrido de la exposición. La misma se quedará abierta al público durante tan solo un mes, hasta el 16 de diciembre.

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