Redescubriendo el Museo Cerralbo

 

Madrid, 10/02/2013.

En pleno barrio de Argüelles se encuentra este palacio del siglo XIX donde se reúne arte, historia, arqueología, literatura, fotografía y mucho más. Red Carpet ha tenido el honor de hacer un recorrido guiado por este interesante Museo.

Andrea López, una de las encargadas de la comunicación del museo, nos recibe en la entrada principal de este impresionante edificio. Está dispuesta a enseñarnos cada rincón del Museo Cerralbo. Un lujo poder conocer de la mano de una experta la historia de la que fue la casa de los Marqueses de Cerralbo.

El Marqués mandó construir este palacio para que cumpliera la función de residencia y de museo, ya que era un gran aficionado al arte, a la decoración pero sobre todo a la arqueología. Al morir, el marqués donó al Estado su importante patrimonio porque quería que sus colecciones estuvieran siempre reunidas y de esta manera sirvieran para “el estudio de los aficionados a la ciencia y al arte”.

Es el único palacio de Madrid que conserva su diseño original gracias al minucioso trabajo de restauración a través del inventario y las fotografías de la época que han ayudado a recrear los ambientes originales.

Al entrar, lo primero que vemos es la escalera de honor desde la que recibían a los invitados. Desde allí accedemos al piso entresuelo donde transcurría la vida cotidiana de la familia y las visitas de confianza. La decoración aquí es bastante austera, sobre todo si la comparamos con el piso superior en el que la ostentación está presente en cada sala.

El Museo Cerralbo no sólo es espectacular en su conjunto sino también en los pequeños detalles. Como por ejemplo, un teléfono de 1890 o una impresionante lámpara de cristal de murano que se llevó un premio de diseño en la época. A este palacio no le falta nada, desde la biblioteca con ejemplares históricos, galerías con obras de Zubarán, El Greco o Alonso Cano, entre otros hasta una sala árabe o un lujuso salón de baile decorado con preciosos espejos venecianos.

El clasicismo y el eclecticismo se mezclan en el Museo Cerralbo. Los variados gustos del marqués y el empeño en conseguir que todo estuviera tal y como él lo dejó, hacen de este palacio un lugar muy singular. Recorrer sus salas es trasladarnos al siglo XIX, es una invitación a imaginar cómo vivían la clase alta de la época. Y por tanto, conocer un poco más de nuestra historia.

Además, el museo no sólo permite visitar cada rincón sino que ofrecen un programa de actividades muy amplio: conciertos, cursos, conferencias, exposiciones temporales y talleres para niños y adultos. Una visita imprescindible en la capital.

 El Museo Cerralbo permanece abierto todos los días excepto el lunes.