“Renoir”: “el dolor pasa, la belleza permanece”


Carolina Villa. Madrid, 08/08/2013.

 

1915. Pierre-Auguste vive atormentado. Su esposa ha muerto, sus hijos fueron heridos en batalla y sufre una artritis muy dolorosa. Y entonces llega Andrée, pelirroja, bellísima y rebosante de energía. Y este señor, con sus sufrientes manos vendadas, vuelve a sus pinceladas, cada vez más rápidas y menos dudosas, porque no le queda tiempo para pensar tanto. El artista es Renoir. Su hijo, el director Jean Renoir. Y Andrée la musa de ambos. No es una historia bohemia repleta de colores y sucesos acelerados. Ya no se pintan cuadros de cabareteras ni calles ajetreadas. Renoir” trata de los últimos días de un anciano. ¿Que enternecen? Sí. Ver a un hombre como él, con su gran carácter y crudo sentido del humor, postrado inmóvil en una silla recuerda que la vejez no perdona a nadie. ¿Que falta algo? También.


Michel Bouquet da vida a Pierre-Auguste Renoir, el famoso pintor francés que separó el arte moderno del clasicismo académico. La modelo Andrée se convierte en la última musa de Renoir padre y primera del hijo. Pues Jean Renoir reconocería más tarde que se metió en el cine con la única esperanza de convertir a su mujer Andrée en una estrella (plan que no logró a pesar del enorme éxito del director). La película se centra en la relación de este trío, que parece más interesante de lo que es. Desde luego hay curiosidades. Como que este señor empezó pintando jarrones con 13 años. O enterarse de que Renoir no usaba el negro “porque ya hay suficiente amargura en el mundo”. Y cómo tan sólo consideraba valiosos los oficios, aquellos trabajos que se crean con las manos y permanecen en el tiempo.


Pero se echa de menos ver algo más de sus obras. O que la fotografía de la película hubiera intentado reproducir la estética y la luz de los lienzos de Renoir, como en “La joven de la perla” con los cuadros de Vermeer. La historia está demasiado centrada en un periodo muy corto de su vida, y en una mujer que no crea la suficiente empatía. Quizá los fans del carácter del pintor y el paisaje Mediterráneo disfruten de la historia porque no pidan mucho más. Y el resto quizá se quede con la sensación de que podría haberse hecho distinto; como una oda más a la altura de las 6000 obras que dejó el impresionista, en vez de reducir su vida al lisiado final de sus días.


Valoración (sobre 5): 2

 

 

Ficha Técnica:

Dirección: Gilles Bourdos.

Guión: Gilles Bourdos.

Intérpretes: Michel Bouquet, Christa Theret y Vincent Rottiers.

Género: Drama.

Año: 2012.

País: Francia.

Duración: 111 min.

Distribuidora: Golem Distribució

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