RuPaul, la competición de drag queens que engancha

RuPaul's drag race

Lucía Sarao. Madrid, 21/08/2016.

Atención: el programa que nos ocupa en este post no es apto para los políticamente correctos. No, este no te vale para hacerte el interesante en la oficina. La RuPaul’s drag race es para desconectar y reírte a carcajadas, para sacar tu lado más friki. ¿Están preparados para convertirse en fans acérrimos de drag queens excéntricas y tomar partido en sus disputas más banales? Si no es así háganse a la idea: en cuanto consuman 2-3 capítulos de este reality, lo harán.

Netflix ha traído a España 5 temporadas de un programa pensado a priori para un público muy determinado pero con el que todos gozan. La cabeza pensante de tan peculiar formato no es otro que RuPaul, una de las figuras a quien más debe el movimiento LGTBI en el mundo. Desde los 90, RuPaul es una auténtica estrella que actúa, baila, canta y desfila. Representa el activismo para la igualdad de los derechos en el colectivo drag desde una naturalidad pasmosa. Su personalidad arrolla, engancha, y eso es lo que pasa en este reality hecho a su medida.

La dinámica del concurso se basa en la convivencia entre un grupo de 12-14 drag queens que deben enfrentarse a pruebas semanales bajo la amenaza de la expulsión. Tenemos “maricas-malas”, maldades repletas de ingenio e ironías improvisadas que son desternillantes. A las envidias propias de la competición, se suman buenos golpes de risa que sólo una drag sabe encajar.

Fuera de toda banalidad –en esto es todo colorido, maquillaje y tacones-, este programa de televisión es todo un grito a la autoestima de esos hombres que han sido humillados desde la escuela. Lo que nos dice esta competición de drags es que para sobrevivir en este mundo tienes que sacar tu fiereza, tu originalidad, eso que te hace único, tu carisma y tu talento. No basta con tirar de mamarrachería ni desparpajo: la RuPaul’s drag race exige a sus concursantes confeccionar vestidos en tiempo récord, ser creativos en pruebas de lo más peculiares, interpretar, bailar y dominar a la perfección el arte del playback. Las cabezas huecas no llegan lejos aquí.

Los guiones son sencillamente redondos, de esos que en España hemos visto de manera muy puntual en “¿Quién quiere casarse con mi hijo?”. Recomendamos ir directos a la temporada 4, donde se toparán con personajes tan inolvidables como Sharon Needles, Latrice Royale o Willam Belli (que después se haría mundialmente famosa con su “Boy is a bottom“).

Gentlemen, start your engines… and may the best woman win!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here