“Sorolla y la moda”: crónica de la historia de la mujer

Por Patricia Olivares -06.04.2018

El Museo Thyssen Bornemisza organiza en colaboración con el Museo Sorolla una magnífica exposición sobre la influencia de la moda en la obra de Joaquín Sorolla. La muestra reúne unas setenta pinturas procedentes de diversos museos y colecciones privadas que se exponen junto a una preciosa selección de vestidos y complementos de la época. La protagonista indudable de esta exposición es la mujer y es que los retratos femeninos son la crónica perfecta de los cambios de vida y por tanto, de la indumentaria de finales del siglo XIX y principios del XX. La evolución de la mujer se puede ver a través de los cuadros y prendas expuestas en esta muestra.

Si tuviéramos que definir en pocas palabras la pintura de Joaquín Sorolla serían: luz y movimiento. Y es que el pintor valenciano tiene una gran capacidad para reflejar la realidad con brochazos certeros, descriptivos y únicos. Visitar el museo que lleva su nombre y que fue su hogar y su lugar de trabajo siempre es un placer y la exposición “Sorolla y la moda” es la excusa perfecta para recorrer las habitaciones, los pasillos y demás estancias de la que fue su casa. Recorriendo sus salas se aprecia a la perfección que Sorolla era sobre todo un gran dibujante que gracias a su trabajo y esfuerzo consiguió el éxito en vida, algo de lo que no muchos artistas pueden presumir. El pintor consiguió poco a poco ir haciéndose un hueco en el mundo del arte, estudiando, aprendiendo y trabajando muy duro. Y es que él era muy rápido creando, hacía bocetos al natural que posteriormente pintaba y había semanas que llegó a hacer un cuadro al día. Consiguió reflejar el movimiento gracias a unos encuadres fotográficos (heredados de su suegro, fotógrafo de profesión) que generaban una sensación de dinamismo.

En esta exposición se pueden apreciar retratos muy variados y prendas cedidas por otros museos prácticamente iguales a los retratados. Desde los más elegantes, encargados por la nobleza de la época y en la que se aprecian la riqueza de los materiales en los vestidos. Se pueden ver el llamado falso polisón de los trajes, de estilo reloj de arena, tejidos como sedas, satén, strass y lentejuelas. Se aprecia la evolución de las prendas y por tanto, de la propia mujer, con diseños como los de Jacques Doucet que elimina el corsé y apuesta por las telas más ligeras como la gasa y el tul.

Según avanza la exposición vemos como la vestimenta de las mujeres va evolucionando y aparecen los trajes chaqueta en los que empiezan a asomar los tobillos y en consecuencia, los zapatos adquieren mayor protagonismo. También los sombreros se convierten en un complemento muy importante, cuanto más grandes, extravagantes y recargados, mejor. También están presentes los conocidos cuadros de Sorolla en las playas en los que se aprecian vestidos ligeros, en tonos blancos o azules, de gasa y muy cómodos de llevar.

Clotilde, la esposa del pintor, no podía faltar en esta exposición, porque era su musa, la mujer más retratada y sin duda, una mujer muy elegante y atrevida que supo lucir prendas únicas y posó para su marido de todas las maneras posibles. Al igual que sus queridas hijas Elena y María, qie también fueron las protagonistas de muchas de sus obras.

Los retratos femeninos de esta exposición dan buena muestra de cómo era la vida a finales del siglo XIX y principios del XX, de cómo la mujer fue evolucionando, al igual que la moda forma parte de la historia y dice mucho de las costumbres de cada época. Esta exposición es un maravilloso viaje en el tiempo a través del arte y la moda, reflejado en las pinceladas de Sorolla.

“Sorolla y la moda” se puede ver en el Museo Thyssen Bornemisza y el Museo Sorolla hasta el 27 de mayo.

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