Una vez más, la imprescindible “Ay Carmela”

Vicente Rodrigo. Madrid, 07/04/2014.

Hace apenas un año, Andrés Vicente Gómez y Andrés Lima nos traían esta misma historia en formato musical. La obra de José Sanchís Sinisterra, ha sido representada en muchos lugares del mundo y en diferentes formatos en estos últimos 30 años; la versión dirigida por José Bornas en el Teatro Galileo es una de esas producciones dignas de ser vistas.

En primer lugar porque pone en escena a unos excepcionales Elisa Matilla (“Lifting”) y Jacobo Dicenta (“Forever Young”, “El Buscón”), solo ellos ante más de hora y media de producción. La historia se hace muy llevadera al hacer muchas omisiones del texto original que resultaban superfluas, centrándose en la acción y en las idas y venidas de dos personajes entrañables.

Carmela y Paulino, variedades a lo fino” es una tartana que se recorre la España profunda ofreciendo espectáculo y humor en vivo a unos pueblos deprimidos por la Guerra Civil. Republicanos convencidos, el destino les detiene en la localidad de Belchite, donde se ven abocados a representar una función para rendir tributo a la victoria del Frente Nacional, con el general Franco y soldados italianos entre el público.

La Carmela interpretada por Elisa Matilla sigue siendo ese espíritu indomable de fuerza y raza, si bien se trabaja menos la conexión emocional con el público: sabemos que defiende con pasión sus creencias pero no comprendemos qué es lo que desata su ira en la escena que provoca su muerte. Falta un “crescendo” en la acción según se va desarrollando la función-farsa que se ven obligados a interpretar, y no se explica muy bien la carga emocional de la misma. No obstante, Matilla protagoniza una escena épica cuando se arroja al escenario cubierta por la bandera de la República, en un alarde de dignidad que le cuesta la vida.

Es ahí donde descubrimos al Paulino más humano, donde Jacobo Dicenta mejor interpreta el espíritu frágil de un luchador capaz de vender su alma por pasar desapercibido y no molestar.

La obra se desarrolla con continuos saltos en el tiempo que entremezclan humor y drama con esos acordes de las canciones de posguerra que se quedan en la mente durante días. “Ay Carmela” cuenta una historia que conecta con el público. No sólo con el afín a los colores de la república, aunque narre la historia de unos personajes que luchan por su dignidad inmersos en el bando de los vencidos.

“Ay Carmela” se representa hasta el próximo 27 de abril de miércoles a domingo en el Teatro Galileo.

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