«Verano», una de mujeres y equívocos

Lara Padilla. Madrid, 04/07/2012.

Carmen y Gabriela, madre e hija, aguardan la visita de una escritora que ha  firmado la  novela  “Verano”. Una obra que se desenvuelve en términos de thriller aliñado con humor y revestido de mentiras y equívocos.

Estrenada en Córdoba el pasado año y tras su periplo por distintas ciudades españolas, llega a la sala Girau del Teatro Fernán Gómez la primera obra dramática de Jorge Roelas: “Verano”. Un texto que, dirigido por Tamzin Townsend, es una maravillosa combinación de supuestas casualidades con un final inesperado.

Una historia con un ácido sentido del humor rebosante de sentimientos: ambiciones atribuidas, constantes desilusiones, ingenuas frustraciones y resentimientos imperdonables. Todo ello ante una situación que se escapa a su control y en la que han de dejarse llevar hacia la comprensión o la desidia.

Si algo llama la atención de “Verano” es que, tras esta obra sobre tres mujeres, hay tres hombres que no pasan desapercibidos: Gabriel, el personaje ausente en escena pero presente en toda la historia; Jorge Roelas, su creador; y el violinista ruso Pavel Sakuta con cuya música se adereza la narración. Sin embargo, son sus tres actrices las que consiguen darle ese punto de interés que realmente nos llama la atención.

Ana Marzoa, Ruth Gabriel y Lidia Navarro son Carmen, Gabriela y Gabi, tres mujeres que se encuentran en una calurosa tarde de verano. Cada una de ellas con un plan vespertino que se trunca con los consiguientes acontecimientos. Así, en este enredo se juega con aquello de que “nada es lo que parece” no tanto por la presentación de los personajes sino más bien por la resolución de las cuestiones que los atañen directamente.

Es especialmente apreciable la notable capacidad actoral de las protagonistas, especialmente Ana Marzoa. Por su parte, Ruth Gabriel y Lidia Navarro aportan la fuerza expresiva. Quizás sea Navarro quien consiga llamar más la atención por la interpretación de una mujer que parece sutil, sencilla y sin malicia alguna pero que, como todo en este texto, resulta que es algo más que eso. Consigue plasmar esa agresividad proveniente de la propia frustración emocional de manera natural, al mismo tiempo que hace alarde de una personalidad tranquila y serena.

Sin duda, una visita al Fernán Gómez es un acierto seguro.

Verano se representa en la Sala Girau del Teatro Fernán Gómez hasta el próximo 29 de julio. El día 19 de julio también tendrá lugar un encuentro con el público para todos aquellos que lo deseen.