“Viudas”, más de fondo que de forma

Su ventaja es lo que todos consideran una debilidad: ser mujeres.

Tras el último golpe fallido de una banda de atracadores, Verónica Rawlings (Viola Davis) deberá hacerse cargo de la deuda millonaria que deja su marido (Liam Neeson). Entre la desigualdad y el vandalismo que reina en Chicago, buscará ayuda de personas que, como ella, están dispuestas a apostarlo todo por un futuro mejor.

Elenco principal de “Viudas”, basada en una serie británica de los años 80.

Steve Mcqueen (12 años de esclavitud) vuelve a las grandes pantallas con una historia de empoderamiento femenino ambientada en la actualidad de Chicago. Varias tramas se entremezclan para mostrar la desigualdad, que aún hoy en día, sufren los habitantes de algunos barrios marginales de Estados Unidos.

Técnicamente no hay duda del gran trabajo realizado por McQueen, quien crea una atmósfera  adecuada para el tono de la película, pero que resulta difícil definir por la mezcla de elementos de otros géneros (drama, comedia, thriller). La música del gran Hans Zimmer es un punto extra para este cóctel. Sin embrago, con un elenco tan amplio formado por veteranos como Robert Duval (magníficas sus apariciones), Colin Farrell,  o el citado Nesson, es difícil que todos sus personajes aparezcan un tiempo equitativo; pero aquí parece que se ha intentado buscar esa igualdad (para desgracia del espectador quizás). Y no nos mintamos, en realidad, la trama despunta cuando el grupo de viudas comienza a preparar su plan y lo llevan a cabo.

Siendo las interpretaciones el punto a destacar y con varios giros añadiendo valor al global de la película, “Viudas” es una cinta entretenida con un mensaje claro: conseguir que la igualdad impere por encima de razas, clases sociales o sexo.